El enojo siempre hace más daño a uno mismo que a la persona con quien uno se enoja, porque al final uno es quien tendrá que disculparse y lidiar con las consecuencias de sus actos.
1. IDENTIFICA QUÉ OCURRE EN TU CUERPO CUANDO ESTÁS A PUNTO DE ENOJARTE. Antes de enojarse, el cuerpo sufre reacciones físicas, por ejemplo, dolor de estómago, tensión en el cuello o en las manos, respiración más agitada, etc.
2. SI SIENTES QUE ESTÁS COMENZANDO A ENOJARTE, TOMA UN “TIEMPO FUERA”. Cuando logres identificar las señales que manda tu cuerpo, sabrás el momento exacto en que comienzas a enojarte. No esperes más y tómate un momento para tranquilizarte de inmediato. No importa si estás en medio de una discusión, es mucho mejor decir “Permíteme 5 minutos” a tener que pedir perdón por algo que hiciste o dijiste.
3. NO TE DESQUITES CON QUIENES TE RODEAN. La mayoría de las personas que tienen dificultades para controlar su enojo terminan desquitándolo con alguien que no tiene nada que ver; por ejemplo, si tienen un problema en el trabajo, llegan a casa y desquitan o al revés. Si algo o alguien te hizo enojar detén la cadena ahí, no la hagas más larga.
by Pako Arias